lunes, 20 de julio de 2009

La importancia estratégica de la articulación asamblearia con el nuevo Congreso Nacional 2010


Por Ramón Navarro (h)

En el último tramo de la reciente campaña electoral legislativa, afloraron a la superficie disparos cruzados entre sectores opositores a la mega minería química.
El frente que lidera Solanas y la Coalición Cívica de Carrió, intercambiaron recíproca y públicamente duras afirmaciones de “oportunismo electoral”, “soberbia por unos votos”, y otras lamentables acusaciones en una puja por posicionarse como “el más creíble” ante el electorado.

Esto es lo último que necesitamos los movimientos sociales. Estamos en plena resistencia nacional a este modelo extractivo, saqueador y contaminante, y exigimos que los espacios políticos que han llevado como consignas principales de campaña la recuperación de los bienes comunes, la autodeterminación popular sobre los mismos, y las denuncias de entrega política a las corporaciones mineras, depongan actitudes fragmentarias.

Es esencial que en estos meses de espera hasta diciembre de 2009, fecha en la que asumirán los nuevos legisladores y se modificará la relación de fuerzas del Congreso, las asambleas ciudadanas y movimientos sociales en lucha encuentren abiertas las vías de articulación más lúcidas con la dirigencia político-partidaria anti mega minera, para ir preparando los acuerdos programáticos con vistas a impulsar modificaciones sustanciales en las normativas de los ’90 que a la fecha siguen entregando y contaminando el país.

Del otro lado, sectores políticos pro mineros y sus socios corporativos, saben que el mapa de fuerzas parlamentario les ha cambiado negativamente, y ya están tomando recaudos y debatiendo urgentemente las distintas estrategias.

Espacios como la UAC, deberán incluir en los tópicos de sus asambleas locales, regionales o nacionales durante estos meses, el debate urgente sobre como articular con la nueva composición parlamentaria, acciones consensuadas de elaboración de normativas alternativas que pongan freno a la batería de leyes que tienen a la Argentina atada de pies y manos.

Para esto es esencial también que los sectores dirigenciales partidarios que se han comprometido a defender los bienes comunes y han sido electos por ello, depongan reyertas y pujas menores por liderazgos o apropiaciones de discursos, y se pongan de una vez a la altura de la lucha de nuestros pueblos.

Nosotros, aquí abajo, somos quienes día a día hemos construido esta red maravillosa de conciencia crítica, y por ello soportamos en los hechos la asimetría brutal de esta lucha, los riesgos físicos, laborales, judiciales y las violaciones a los derechos humanos, que seguramente se incrementarán, precisamente por que el nuevo mapa parlamentario que se avecina, pone en riesgo la “estabilidad y previsibilidad jurídica” que requiere el modelo extractivo de IIRSA y la actividad minera-sojera en Argentina, entre otras calamidades.

Muestras de cómo se reagrupa el sector extractivista, son el recrudecimiento de la represión social, la criminalización de la legítima protesta, las pujas de los Gioja por cambiar a Mayoral, y los planes perversos de avances de manuales mineros en las aulas de nuestros hijos, como el reciente “Docentes en Acción” editado por FOMICRUZ y Cerro Vanguardia, en Santa Cruz o el que está preparando el gobierno de La Rioja.

El alarmante artículo reciente “Los anti mineros y la representación legislativa” de Claudio A. Gutiérrez, Director Ejecutivo de la publicación Prensa Geo Minera (*), resume la “temperatura” de lo que se avecina:

No sé cómo empezar, es algo confuso. No sé tampoco cémo iniciar esta descripción de la realidad política nacional, esa que se presenta para la industria minera, post elecciones.
Si refrescamos la memoria recordaremos que todo comenzó con la institucionalización del «no a la mina» allá por diciembre de 2002, recibiéndose de «autoconvocados por el no a la mina» el 23 de marzo de 2003.
Desde aquella fecha donde se efectuó el plebiscito en la ciudad de Esquel, hasta el presente, han transcurrido seis años y un poco más, este movimiento opositor a la industria minera se convirtió en una expresión multiplicada en otras ciudades del país. La misma fue transitada por un grupo de personas que se caracterizaron por poseer un perfil militante. Sosteniendo una postura inclaudicable. La que despertó interés en grupos políticos y entidades intermedias que siempre están a la caza de nuevas oportunidades que les permita ponerse en fila y si se puede, sumarse activamente a ellas para protestar, organizar, demandar, comunicar su oposición a
determinados ejes de estigmas sociales.
Usted se deberá preguntar que relación tienen las elecciones del pasado 28 de junio, con «los
autoconvocados por el no a la mina». Le voy a responder que mucho.
Lo que se sustentó, y con cierta coherencia en un fenómeno social de repudio a una industria que causa temor más allá de certezas o falsas antinomias, es el dato real de que estas expresiones sociales existen. Tal es así que desde una bandera que decía «no a la mina» con una calavera como símbolo de la consecuencia de la producción minera, esa señal se desparramó por muchas otras comunidades y un buen día, tras los silencios del sector minero oficial y privado, aquella expresión de repudio caló en una vertiente política que sumó su reclamo en forma institucional, programática y ahora legislativa.
Señores mineros, agenden: el 28 de junio nacieron los primeros legisladores anti mineros. Imbuidos como verdaderos caballeros medievales para profundizar, ahora con cartel y representatividad política, a cuanto tema se relacione con la minería.
Quieren debatir y no dan debate. Sustentan el mensaje de entrega de los recursos naturales a multinacionales.
En este tiempo de campaña nadie les contestó, aun los legisladores mineros con empresas mineras; aun los funcionarios mineros con empresas e intereses mineros, no salieron al cruce de cuanto ataque recibió el sector.
Si, existen en actividad funcionarios y legisladores con intereses en empresas mineras y ellos no se defienden de las acusaciones; qué les queda a quienes adhieren al desarrollo minero y no poseen espacio de debate, micrófonos y menos posicionamiento político para contrarrestar: Un panorama muy complicado.
Como el tiempo trascurrido desde Esquel hasta aquí no se puede recuperar, mientras ya nadie se acuerda de los especialistas en comunicación que tanto le costaron a las empresas mineras y nada dejaron en claro, sólo buenas fortunas facturadas en tiempo y forma.
Hay que tomar decisiones. No hay que perder más el tiempo.
Hay muchos pro mineros de vasta trayectoria. Profesionales de cualidades superlativas, que están dispuestos a sumar capacidades en un proyecto común.
Que por sobre todas las cosas necesita ser audaz y valiente.
Estas cualidades son las que exige el adverso panorama que se avizora para el sector minero.
No queda mucho espacio para ser remolones. Tampoco lo hay para quienes desean ganar tiempo para nada y a los postres muestran sus manos vacías, de no ocuparse y de tirar la cuerda hacia el vacío.
El clima político desde diciembre de 2009 no será el mismo para la minería.
O se empiezan a realizar decodificaciones certeras sobre lo que pasa en la sociedad, o no habrá futuro.
Tampoco hay margen para esperar la aparición de algún político iluminado que se vuelque como el defensor de la minería, dado que los preexistentes tienen fecha de vencimiento, y con esa situación, se agrava aun más el panorama para el sector.
No hay que ser ingenuos.
El mundo de los negocios mineros necesita eficiencia, consensos y previsibilidad, para que esto sea posible deberá coexistir una unidad de criterio.
Responder las demandas de la sociedad, dar certezas y separar a los que provocan el clima adverso desde su permanente predica errada, sea intencional o no.
Esto no se soluciona con cambiar funcionarios temporales, contratar buenos comunicadores o mostrarse impolutos. Hay que dejar de lado el egoísmo, estar convencidos de que se puede ser sustentable, pero en serio, abandonar la política de los espejitos de colores y ser pragmáticos.
De lo contrario en diciembre comenzará la hora regresiva del proyecto de país minero que pudo haber sido y que ahora, con representación institucional y legislativa, querrán
evitar a toda costa.
Pino Solanas es un declarado antiminero que ahora posee representatividad legislativa. Cristina F.K. apoyó a la minería aunque más lo hizo hacia Barrick cosa que no es conveniente. Por último, el eterno defensor de la minería, José L. Gioja, uno de los ganadores de las últimas elecciones, presidenciable, pero en su provincia con fecha de vencimiento al no poder ser reelecto.
La minería debe aprender a decodificar la realidad política nacional.
De lo contrario, se avecinan tiempos muy duros y frentes de tormentas que necesitarán buenos timoneles.
El desafío será encontrarlos.
Ahora se me aclaró el panorama, entiendo que es posible construir una minería sustentable, pero responsable y con políticas de Estado claras. Las que permitan garantizar el desarrollo de todo el país, con un pie industrial en la minería, desde donde captar inversiones y generar
riquezas. Es posible esto, sí, pero hay que debatir. Por eso el mensaje final es: no te duermas sector minero, la hostilidad institucional y legislativa está declarada.
http://aygcomunicacion.com.ar/files/prensa%20geo%20minera%20118%20final.pdf

Aprovechemos al máximo este “impasse” hasta el recambio parlamentario real (Marzo de 2010), para estudiar normas, consensuar contenidos, reunir referencias jurídicas, fundamentaciones técnicas, debatir matices y consensuar el cambio efectivo y urgente de toda la normativa vergonzante que hoy tiene a nuestro país de rodillas.
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Ramón Navarro (h)
Asambleas Ciudadanas Riojanas
15 de Julio de 2009

(*) Prensa Geo Minera Edición Especializada en Recursos Naturales - Argentina - Nº 118 Año VIII, Editada por A&G comunicación e imagen.
Claudio A. Gutiérrez: Director Ejecutivo - Desde 1984 ejerce como periodista profesional. Corresponsal en Río Negro de Radio Del Plata, Tiempo Argentino y se desempeñó en “El Porteño”, TV Magazín, América TV y ATC. Fue director de medios gráficos, radio y TV. Jefe de agencia del Diario Río Negro en San Antonio Oeste; fue co-responsable de la campaña de “Conciencia Turística” en Río Negro entre los años 1989-1996 y Jefe de Prensa de Publicidad en Cerro Catedral (1994 – 1996). Entre 1996 y 1998 fue jefe de prensa del equipo de Competición UNIFON - Guillermo Ortelli (campeón del TC 1998 - 1999 2001 y 2002) Jefe de redacción de la Revista Minería en Acción – Coordinador de Capacitación, Acuerdo Banco Mundial BIRF - Secretaría de Minería y Director Periodístico de Prensa Geo Minera. Cuenta con dos Pos grado en Comunicación Institucional (UBA 1996) Comunicación Publicitaria (UBA 1997). Actualmente cursa la Maestría de Periodismo y Comunicación en la Universidad de La Plata. Asesor en Comunicación de la Fundación Padre Koltum, Tandil; Desde 1999 socio activo de la Federación Latinoamericana de Periodistas, FELAP; Miembro fundador la Asociación de Comunicadores para el Desarrollo Sustentable; Miembro fundador de la Fundación APORTES, Académicos por Temáticas Sustentables. Asesor en Comunicación de OLAMI Argentina y Asesor en Comunicación del CEPS, Centro de Estudios por la Sustentabilidad y la Universidad Nacional de San Martín.

domingo, 14 de junio de 2009

BAGUA


HUGO BLANCO
Comienzo señalando una diferencia entre la “modernidad” y la cosmovisión indígena:
El mundo civilizado ve el pasado como algo superado. “Primitivo” tiene implicancia peyorativa. Lo moderno, lo último, es lo mejor.
En mi idioma, el quechua, “Ñaupaq” significa “adelante” y a la vez “pasado”. “Qhepa” significa “posterior”, en el lugar y en el tiempo. No miramos con desprecio el pasado, aprendemos mucho de su ética.
Ahora vemos que “el progreso” está llevando a la extinción de la especie humana a través del calentamiento global y de muchas otras formas de ataque a la naturaleza.

¿Qué son los pueblos amazónicos?
La población amazónica peruana abarca al 11% de la población. Habita la más extensa de las tres regiones naturales del Perú (costa, sierra y selva), ocupa el norte, centro y sur orientes. Habla decenas de lenguas y está compuesta de decenas de nacionalidades.
Los habitantes de la selva sudamericana son los indígenas menos contaminados por la “civilización”, cuya etapa actual es el capitalismo neoliberal.
No fueron conquistados por el incanato, tampoco los invasores españoles los dominaron. El indígena serrano rebelde Juan Santos Atawallpa, al ser acosado por las tropas españolas, se replegó a la selva, al seno de esos pueblos, una de cuyas lenguas había aprendido, las fuerzas coloniales no consiguieron vencerle.
En la época de la explotación del caucho ingresó el capitalismo a la selva donde redujo a la esclavitud y masacró a poblaciones nativas, por esa razón muchas de ellas se mantienen hasta hoy en aislamiento voluntario, no desean ningún contacto con la “civilización”.
Los hermanos amazónicos no comparten los prejuicios de origen religioso del “mundo civilizado” de cubrirse el cuerpo con trapos aunque haga un calor intenso. La fuerte ofensiva moral de los misioneros religiosos y las leyes que defienden esos prejuicios han conseguido que algunos de ellos deban cubrirse partes del cuerpo, especialmente cuando van a las ciudades.
Se sienten integrantes de la Madre Naturaleza y la respetan profundamente. Cuando tienen que cultivar no hacen sembríos de un producto. Despejan un lugar del bosque, ponen en él diferentes plantas de distinta contextura, de diferente ciclo vital, juntas, imitando la naturaleza. Un palto o aguacate y enredado en él una calabaza, al lado un plátano, maíz, yuca (mandioca), una palmera de frutos comestibles. Luego de un tiempo devuelven ese lugar a la naturaleza y abren otro lugar para el cultivo.
Salen de cacería y recolección, cuando ven algo digno de ser cazado lo hacen, pasan por su cultivo, si ven que algo está maduro, lo recogen, si notan que hay que hacer algún arreglo lo hacen, después de un tiempo regresan a su vivienda, no se puede afirmar si han estado paseando o trabajando.
Beben el agua de ríos y arroyos y también se alimentan de peces.
Inclusive los indígenas serranos, más contaminados por la “civilización” les califican de ociosos, no quieren “progresar”, sólo quieren vivir bien.
Habitan chozas colectivas. No hay “partidos” ni votaciones, su organización social y política es la comunidad. No manda el jefe, manda el personaje colectivo, la comunidad.
Ellos han vivido ahí desde milenios antes de la invasión europea, milenios antes de la constitución del Estado Peruano que jamás les consultó para elaborar sus leyes con las cuales ahora les ataca pretendiendo exterminarlos.

Las empresas multinacionales
Esa vida apacible como parte de la naturaleza ahora se ve agredida por la voracidad de las empresas multinacionales: Extractoras de petróleo, gas y minerales, depredadoras de los bosques.
A esas empresas, como reza la religión neoliberal, no les importa la agresión a la naturaleza ni la extinción de la especie humana, lo único que les interesa es la obtención de la mayor cantidad de dinero posible en el menor tiempo posible.
Envenenan el agua de los ríos, arrasan los árboles convirtiéndolos en madera: Matan la selva amazónica, madre de los nativos amazónicos. Eso es también matarlos a ellos.
Hay abundante legislación peruana que los protege, entre otras el convenio 169 de la Organización Internacional de Trabajo (OIT) que es ley de nivel constitucional pues fue aprobada por el Congreso. Ese convenio estipula que cualquier disposición sobre los territorios indígenas debe ser consultada con las comunidades. También existen leyes de protección del medio ambiente.
Pero la legislación peruana es apenas un pequeño obstáculo para las grandes compañías que mediante el soborno logran poner a su servicio a todo el Estado Peruano: Presidente de la República, mayoría parlamentaria, Poder judicial, Fuerzas Armadas, Policía, etc. Los medios de comunicación también están en sus manos.
Al servicio de esas empresas que son sus amos, Alan García ha elaborado la teoría del “perro del hortelano”. Señala que los pequeños campesinos o las comunidades indígenas, como no tienen grandes capitales que invertir, deben dejar el paso libre a las grandes compañías depredadoras de la naturaleza como las compañías mineras en la sierra y las extractoras de hidrocarburos en la selva. En todo el territorio nacional deben dejar el paso libre a las grandes compañías agroindustriales que matan el suelo con el monocultivo y los agroquímicos y que trabajan productos de exportación y no para el mercado interno. Según él esa es la política que se necesita para que el Perú progrese.
Para implementar esa política obtuvo del Poder Legislativo la autorización para legislar, según dijo para adecuarnos al Tratado de Libre Comercio (TLC) con EEUU.
Esa legislación fue una catarata de “Decretos Ley” contra la organización comunal de indígenas de la sierra y de la selva, pues la organización colectivista estorba el saqueo imperialista y abrió las puertas a la depredación de la naturaleza con el envenenamiento de los ríos, la esterilización del suelo con el monocultivo agroindustrial con el uso de agroquímicos y el arrasamiento de la selva con la extracción de hidrocarburos y madera. Aunque la depredación ya lleva tiempo, los D.L la legalizan y agudizan Por falta de espacio no he de hacer un análisis de esos decretos leyes, quien lo requiera que busque otras fuentes.

Reacción indígena
Naturalmente indígenas de la sierra y la selva reaccionaron contra ese ataque y realizan muchas valientes luchas.
Pero es indudable que los indígenas menos contaminados, los que mejor conservan los principios indígenas de amor a la naturaleza, de colectivismo, de “mandar obedeciendo”, del “buen vivir”, son los amazónicos, quienes están a la cabeza de las luchas.
La mayor organización de los indígenas amazónicos es la Asociación Interétnica de la Selva Peruana (AIDESEP) que tiene bases en el norte, centro y sur de la amazonía peruana. Exigen la derogatoria de los D.L. que afectan su vida impulsando la contaminación de ríos y la tala de bosques.
Su método de lucha consiste en interrupción de vías de transporte terrestre, interrupción del transporte fluvial, muy usado por las empresas multinacionales, toma de instalaciones, toma de un campo de aviación. Cuando viene la represión se repliegan denunciando que el gobierno lo que quiere es represión y no diálogo.
En agosto del año pasado obtuvieron un triunfo logrando que el congreso derogara dos decretos ley antiamazónicos.
Este año iniciaron su lucha el 9 de abril. El gobierno con maniobras evitó debatir con ellos. Y con más maniobras evitó que el parlamento discutiera la inconstitucionalidad de un decreto ley que la comisión parlamentaria encargada de estudiarlo encontró anticonstitucional.

5 de junio
El 5 de junio, día mundial del medio ambiente, fue elegido por Alan García para desfogar su rabia anti-ecológica contra los defensores de la amazonía.
Usó al cuerpo policial especializado en la represión a los movimientos sociales, la Dirección de Operaciones Especiales (DIROES).
Fueron atacados los hermanos awajun y wampis que bloqueaban la carretera cerca de la población de Bagua. A las 5 de la mañana comenzó la masacre desde los helicópteros y desde tierra. No se sabe cuántos son los muertos. Los policías no permitían la atención a los heridos, a quienes tomaban presos, ni el levantamiento de los cadáveres por los familiares.
Paso la palabra a Juan, quien estuvo en Bagua:

Por asuntos netamente laborales, el día de ayer tuve la oportunidad y el “privilegio” de estar por algunas horas en las ciudades de Bagua Chica y Bagua Grande, el ambiente que se respira es tenebroso, las “historias” que se cuentan son macabras y hasta inverosímiles, pero las personas que lo cuentan son personas que vivieron el terror, son testigos privilegiados de la otra realidad que el Perú oficial, los medios de comunicación, están tratando de ocultar, porque tuve la oportunidad de ver a varios reporteros de canales como el 2, 4, 5, 7, 9 etc. etc. pero no se dice nada de lo que la gente, testigos presenciales, repiten con insistencia y hasta el cansancio de la matanza que se produjo el viernes 05.
Dicen los bagüinos, prácticamente el 100% con los que conversé, producidos los enfrentamientos, controlada la situación, los cadáveres de los nativos quedaron regados por toda la carretera próxima y en las inmediaciones de la Curva del Diablo, la policía tomó el control, de inmediato se declaró el toque de queda, empezó el apilamiento de los cadáveres, la cremación en plena carretera, otros fueron traslados a lugares no determinados, ni ubicados, embolsados y trasladados a los helicópteros de la policía que en un número de hasta 3 apoyaron el operativo. Muchos de estos cadáveres de humildes peruanos fueron arrojados a los ríos Marañón y Utcubamba. Los mestizos de Bagua Chica y Bagua Grande estiman en un mínimo de 200 a 300 muertos de civiles.
Dicen que los hombres no lloran o no deben de llorar, soy un hombre hecho y derecho, en mi vida adulta sólo lloré en tres oportunidades, cuando fallecieron mis padres y dos de mis hermanos mayores, pero anoche viendo el reportaje de enemigos íntimos y recordando lo que en el día y la tarde de ayer fui testigo, les confieso que me puse a llorar como un niño.
Para mí no hay distinción entre los muertos buenos y malos, tanto los nativos y los policías, son seres humanos, los únicos culpables de este horrendo crimen contra la humanidad son los políticos, muy especialmente el APRA, y los fujimoristas.
Amigos y compatriotas, no seamos indiferentes al dolor de nuestros hermanos nativos amazónicos, hagamos llegar nuestra protesta a los medios de comunicación que manipulan, esconden y tergiversan la información, pidamos que los responsables políticos del gobierno aprista sean sancionados, que los decretos en su totalidad sean derogados ¡¡¡¡Ahora!!!!
Muchas gracias por haber leído mi experiencia.

La Asociación Pro Derechos Humanos (APRODEH) relata: "Familiares y amigos buscan personas que podrían encontrarse refugiadas. Van a buscarlos a Bagua Grande, Bagua Chica y al cuartel Militar El Milagro y no los encuentran". Llama la atención sobre "la poca o nula información que dan las autoridades a los familiares". Además, Aprodeh informó de la existencia de 133 detenidos y 189 heridos.
Mencionó también que las personas detenidas en el cuartel El Milagro se hallan en esta instalación militar desde hace 7 días sin una papeleta de detención que respalde esta privación de la libertad. Se comprobaron maltratos hacia algunos detenidos.
Los hermanos amazónicos se defendieron con lanzas y flechas; luego usaron las armas arrebatadas a los agresores. La ira hizo que tomaran una instalación petrolera en la que capturaron a un grupo de policías a quienes condujeron a la selva, ajusticiaron a algunos de ellos.
La población mestiza urbana de Bagua indignada por la masacre asaltó el local del APRA, el partido de gobierno y oficinas públicas, quemando sus vehículos. La policía asesinó a varios pobladores, entre ellos niños.
El gobierno decretó suspensión de garantías y toque de queda a partir de las 3 p.m.
Amparados por estas medidas los policías entraban a las casas a capturar nativos refugiados en ellas. Muchos de ellos debieron refugiarse en la iglesia.
No se sabe el número de presos y éstos no pueden tener el auxilio de abogados.
Se menciona centenares de desaparecidos.

Solidaridad
Afortunadamente la solidaridad es conmovedora.
En el Perú se ha organizado un frente de solidaridad.
El día 11 hubo manifestaciones de protesta por la masacre en varias ciudades del país: En Lima, que tradicionalmente se encuentra de espaldas al Perú profundo se menciona 4,000 personas, que hicieron la marcha bajo la amenaza de 2,500 policías, hubo enfrentamiento cerca del local del Congreso de la República.. En Arequipa más de 6 mil, en la zona de La Joya hubo bloqueo de la carretera Panamericana. En Puno hubo paralización de actividades, se atacó la sede del partido de gobierno. Hubo manifestaciones en Piura, Chiclayo, Tarapoto, Pucallpa, Cusco, Moquegua y muchas otras ciudades.
En el exterior son numerosas las acciones de protesta frente a las embajadas peruanas, tenemos noticias de Nueva York, Los Ángeles, Madrid, Barcelona, París, Grecia, Montreal, Costa Rica, Bélgica, entre otras.
Ha levantado su voz de protesta la encargada de asuntos indígenas de la ONU.
También se ha manifestado la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Hay periódicos del exterior que denuncian la masacre, como La Jornada de México.
La cólera aumenta por las declaraciones de Alan García a la prensa europea de que los nativos no son ciudadanos de primera categoría.

La lucha continúa
La selva sigue movida:
En el norte,Yurimaguas.
En el centro, Chanchamayo, Satipo.
En el sur la zona Machiguenga del Cusco.
Y otras regiones.
Los hermanos amazónicos y quienes les apoyan exigen la derogatoria de los decretos leyes 1090, 1064 y otros, que abren las puertas a la depredación de la selva.
A pesar de que la comisión del parlamento encargada del tema dictaminó la derogatoria de algunos decretos leyes por ser anticonstitucionales, la cámara optó por no discutirlos y declararlos “en suspenso” como quería el APRA. A 7 congresistas que protestaron por esta irregularidad los suspendieron por 120 días, de modo que la ultraderecha del parlamento (APRA, Unidad Nacional y el fujimorismo) tendrá en sus manos la elección de la próxima mesa directiva del parlamento.
El gobierno ha creado una “mesa de diálogo” en la que se excluye al organismo representativo de los indígenas amazónicos, AIDESEP, cuyo dirigente ha tenido que refugiarse en la embajada de Nicaragua pues el gobierno lo acusa de los crímenes del 5 de junio ordenados por Alan García.
La lucha amazónica ha de continuar, exigiendo el respeto a la selva.
Los nativos amazónicos saben que lo que está en disputa es su propia supervivencia.
Esperamos que la población mundial tome conciencia de que ellos están luchando en defensa de toda la especie humana, ya que la selva amazónica es el pulmón del mundo.
13 de junio del 2009

5 de junio: Día mundial del Medio Ambiente
5 de junio: Alan García masacra a los defensores del Medio Ambiente

sábado, 13 de junio de 2009

Masacre en la Amazonias. La guerra por los bienes comunes


Raúl Zibechi


La masacre perpetrada el Día Mundial del Medio Ambiente, 5 de junio, contra indios amazónicos por el gobierno de Alan García, es el último capítulo de una larga guerra por la apropiación de los bienes comunes, apoyada en la firma del TLC entre Perú y los Estados Unidos.



A las seis de la mañana del viernes 5 de junio despegaron tres helicópteros MI-17 de la base de la Policía Nacional en El Milagro, sobrevolaron la Curva del Diablo –parte de la carretera que une la selva con la costa norte- que estaba ocupada desde hacía diez días por unos cinco mil awajún y wampis (antes llamados jíbaros). Lanzaron gases lacrimógenos sobre la multitud (aunque otras versiones dicen que además dispararon metralletas) mientras de forma simultánea un grupo de agentes arremetió en tierra contra el bloqueo disparando sus fusiles AKM. Allí se habrían producido un centenar de heridos de bala y entre 20 y 25 muertos.

La población de la cercana ciudad de Bagua, unos mil kilómetros al noreste de Lima, cerca de la frontera con Ecuador, salió a las calles en apoyo de los indígenas, incendiando instituciones estatales y locales del oficialista partido aprista (APRA). Varios policías fueron atacados y muertos en venganza, mientras otros indígenas eran muertos por la policía. A la vez, fueron tomados como rehenes un grupo de 38 policías que custodiaban una estación petrolera en la Amazonia, algunos de los cuales habrían sido muertos por sus captores, mientras unos mil inidos amenazaban con incendiar la estación número 6 del oleoducto norperuano.

Las versiones son contradictorias. El gobierno aseguró, tres días después de los hechos, que hay once indígenas y 23 policías muertos. Las organizaciones indígenas señalan que los muertos en sus filas llegarían a 50 y habría hasta 400 desaparecidos. Según testigos los militares incineraron cadáveres y los arrojaron al río para ocultar la masacre, a la vez que tomaron prisioneros heridos en los hopitales. En todo caso, lo seguro es que el gobierno envió fuerza armada para desalojar una protesta pacífica que llevaba 57 días focalizada en las regiones selváticas de cinco departamentos: Amazonas, Cusco, Loreto, San Martín y Ucayali.

El día 8, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), perteneciente a la OEA, condenó los hechos de violencia, recordó al Estado peruano su obligación de esclarecer los hechos y de reparar sus consecuencias y llamó a las partes a promover un proceso de diálogo . El día 9 la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos denunció “haber registrado una serie de irregularidades y posibles violaciones a los derechos humanos” en la zona de Bagua. Destacó la negativa del gobierno a informar qué personal policial está encargado de la investigación de los hechos, su preocupación por la situación de 25 detenidos en el cuartel de El Milagro y los 99 detenidos desde que se implantó el toque de queda en Bagua .

El presidente García acusó a los indios de “terroristas” y habló de una “conspiración internacional”, en la que según sus ministros estarían involucrados Bolivia y Venezuela, ya que como países productores de gas y petróleo buscarían evitar que Perú explote esos recursos y se convierta en competidor . Hace pocas semanas Perú otorgó asilo al dirigente antichavista venezolano Manuel Rosales, acusado de corrupción, y a tres ex ministros bolivianos del gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada procesados por la muerte de cerca de setenta personas durante la “guera del gas” en octubre de 2003.

Sin embargo, el martes 9 se produjo la renuncia de la ministra de la Mujer y Desarrollo Social, Carmen Vildoso, en discrepancia con la forma como el gobierno ha manejado la situación. Según el primer ministro Yehude Simon, la renuncia se debió a su discrepancia con un spot publicitario emitido por el gobierno en el cual, con el fondo de fotos de los policías muertos y de indígenas portando lanzas y flechas, se presenta a los nativos como “salvajes”, “asesinos feroces” y “extremistas” que siguen “consignas internacionales” para “detener el desarrollo del Perú” e impedir que el país “disfrute de su petróleo”. El anuncio asegura que no hubo represión sino “un asesinato salvaje de policías humildes” .

El dirigente de AIDESEP (Asociación Interétnica por el Desarrollo de la Selva Pereuana), que reúne a 300 mil indígenas y 1.350 comunidades, Alberto Pizango, fue considerado como “delincuente” por la ministra del Interior Mercedes Cabanillas y se pidió su captura, por lo que pidió refugio en la embajada de Nicaragua en Lima. La bancada parlamentaria oficialista, acusó a la izquierda, al dirigente del Partido Nacionalista del Perú, Ollanta Humala, y a los medios de comunicación amazónicos de “haber azuzado actos de violencia para que los nativos ataquen a la policía” y amenazó con una demanda por terrorismo.

El conflicto había comenzado el 9 de abril con la movilización de los pueblos amazónicos y la toma de carreteras y ductos de gas y petróleo, contra la implementación de una batería de decretos en el marco de la implementación del TLC. Pero la situación se agravó el jueves 4, cuando el APRA impidió al Congreso debatir la derogación de algunas leyes cuestionadas por los indígenas, que ya contaban con un dictamen de la Comisión de Constitución por considerarlas inconstitucionales.


El perro del hortelano

El TLC con Estados Unidos comenzó a negociarse en mayo de 2004 bajo el gobierno de Alejandro Toledo (2000-2005). El tratado estaba destinado a sustituir la Ley de Promoción Comercial Andina y Erradicación de Drogas, firmada en 2002 y vigente hasta diciembre de 2006. El TLC elimina obstáculos al intercambio comercial y además facilita el acceso a bienes y servicio y los flujos de inversiones, pero incluye como se sabe una amplia gama de temas vinculados a la propiedad intelectual, contrataciones públicas y de servicios, y solución de controversias.

El TLC fue suscrito el 8 de diciembre de 2005 en Washington, siendo presidentes Alan García y George W. Bush. En junio de 2006 fue ratificado por Perú y en diciembre de 2007 por el Congreso de los Estados Unidos. El 1 de febrero de 2009 entró en vigor luego de que Bush y García lo firmaran el 16 de enero de ese año.

La firma del TLC provocó grandes movilizaciones en 2005, sobre todo por parte de campesinos que se mostraron como el sector más perjudicado por la eliminación de aranceles y protecciones comerciales. Aunque el gobierno aseguró que daría compensaciones a los productores, éstas nunca llegaron. El 18 de febrero de 2008 se produjo la Paralización Nacional Agraria con cortes de rutas en todo el país que se saldaron con cuatro muertos por la represión policial y la imposición del Estado de Emergencia en ocho provincias.

El 28 de octubre de 2007 Alan García publicó un largo artículo en el diario El Comercio, de Lima, bajo el título “El síndrome del perro del hortelano”. Considera la naturaleza como un recurso, y sostiene que negarse a expolotarla es una tontería, pasando por alto cualquier debate sobre la conservación de la Amazonia: “El viejo comunista anticapitalista del siglo XIX se disfrazó de proteccionista en el siglo XX y cambia otra vez de camiseta en el siglo XXI para ser medioambientalista”.

En su opinión, los que se oponen a la explotación intesniva de la Amazonia son como el perro del hortelano, que “no come ni deja comer”. “Hay millones de hectáreas para madera que están ociosas, otros millones de hectáreas que las comunidades y asociaciones no han cultivado ni cultivarán, además cientos de depósitos minerales que no se pueden trabajar y millones de hectáreas de mar a los que no entran jamás la maricultura y la producción. Los ríos que bajan a uno y otro lado de la cordillera son una fortuna que se va al mar sin producir energía eléctrica”, dice en su artículo.

“El primer recurso es la Amazonia”, asegura. Son 63 millones de hectáreas que propone parcelar en grandes propiedades de “5.000, 10.000 o 20.000 hectáreas, pues en menos terreno no hay inversión formal de largo plazo y de alta tecnología”.

Sobre la tierra, apunta que no se debe “entregar pequeños lotes de terreno a familias pobres que no tienen un centavo para invertir”, y que “esa misma tierra vendida en grandes lotes traería tecnología”. Poco le importa que esas tierras sean propiedad colectiva de las comunidades, ya que en su opinión son apenas “tierras ociosas porque el dueño no tiene formación ni recursos económicos, por tanto su propiedad es aparente”.


El TLC y los Decretos Legislativos

En base a esa lógica de convertir todo en mercancía, el gobierno pidió al Congreso facultades para legislar los temas relativos a la implementación del TLC a través de Decretos Legislativos (DL). El 19 de diciembre de 2007, el Congreso le otorga plenas facultades al gobierno para legislar durante seis meses por decreto materias vinculadas al TLC, a través de la Ley 29157. Amparado en esas potestades, elabora 99 DL que están en la base de la polémica actual.

Un informe jurídico independiente difundido por OXFAM América, concluye que el Poder Ejecutivo aprovechó las atribuciones cedidas temporalmente por el Parlamento “para expedir un amplio número de normas con ninguna o muy escasa vinculación efectiva con el TLC, distorsionando y desnaturalizando así los términos de la delegación aprobada por el Congreso” .

En consecuencia, el informe establece que “tales decretos pueden ser calificados de inconstitucionales por razones de forma”, cuestión que “ameritaría su derogación” por parte del Congreso o del Tribunal Constitucional. Además, señala que a través de los 99 DL “se ha buscado realizar una reforma sustantiva del marco organizativo y competencial de diversas entidades del Estado, así como del régimen regulatorio aplicable a actividades económicas de especial relevancia”, sin relación estricta con el TLC .

Los más controvertidos son los DL 1015 y 1073, declarados inconstitucionales por el informe de OXFAM, por modificar el número de votos requeridos para vender las tierras comunales (sólo tres votos podían enajenar la tierra de la comunidad). El 1015 fue derogado por el Congreso en agosto de 2008. El DL 1064 (Régimen Jurídico para el Aprovechamiento de las Tierras de Uso Agrario), deja sin efecto el requisito de acuerdo previo para emprender proyectos y se lo considera también inconstitucional.

El DL 1083 (Promoción del Aprovechamiento Eficiente y la Conservación de los Recursos Hídricos) favorece la privatización del agua a grandes usuarios como las empresas mineras. Además los DL 1081, 1079 y 1020 liberalizan diversos aspectos de la legislación en áreas de explotación minera, maderera y de hidrocarburos. Pero ha sido el DL 1090 (Ley Forestal y de Fauna Silvestre) uno de los ejes de la polémica. Deja fuera del régimen forestal 45 millones de hectáreas, o sea el 64% de los bosques del Perú, incluida la biodiversidad de flora y fauna, con lo que podrían ser vendidos a empresas transnacionales.

El 9 de abril las 1.350 comunidades que integran AIDESEP acuerdan iniciar movilizaciones al interior de sus comunidades. El primer ministro Yehude Simón, ex aliado del grupo armado MRTA (Movimietno Revolucionario Tupac Amaru), califica el 18 de abril las demandas indígenas de “caprichos”. El 5 de mayo los obispos de ocho vicariatos católicos exigen al presidente Alan García derogar los DL porque los consideran una “amenaza para la Amazonia”. El 10 de mayo el gobierno decreta el Estado de Emergencia en cinco regiones del país donde se producen cortes de rutas y paralización de puertos y oleoductos.

El 19 de mayo, la Comisión de Constitución del Parlamento declara el DL 1090 como inconstitucional. El informe elevado por la Comisión , establece en sus conclusiones que el decreto “no respeta las limitaciones que establecen los artículos 101 y 104 de la Constitución Política, en cuanto a las materias prohibidas de ser legisladas”. Además señala que “contraviene el artículo 66 de la Constitución, al regular la materia de recursos naturales, que está exclusivamente reservada a la ley orgánica”.

En suma, los legisladores acordaron que el Poder Ejecutivo no tiene facultades para legislar por decreto en ciertas materias, según lo estipula la Constitución, tarea que recae exclusivamente en el Congreso. La decisión de la comisión debería ser debatida por el pleno del Congreso, pero el 22 de mayo la ministra de Justicia Rosario Fernández, denuncia a Alberto Pizango, dirigente de AIDESEP, por sedición y conspiración. El 26 de mayo awajún y wampis toman la carretera Belaúnde Terry en la Curva del Diablo y unos 1.200 indios vigilan la Estación 6.

El 26 de mayo se produce una masiva movilización en Lima en apoyo a la lucha amazónica. El 28 de mayo comuneros de la selva de Cusco toman una segunda válvula del gasoducto de Kamisea. El 1 de junio industriales y exportadores exigen al gobierno “aplicar la ley” para liberar carreteras y ductos en la Amazonia. El 2 de junio la presidenta del Foro Permanente de Naciones Unidas para las Cuestiones Indígenas pide algobierno peruano “suspender inmediatamente el estado de sitio en contra de las comunidades y organizaciones indígenas” y “evitar cualquier acción que, como la intervención militar, que podría aumentar el conflicto” .

El 4 de junio en el Parlamento la mayoría aprista decide suspender el debate sobre la inconstitucionalidad del DL 1090. La Defensoría del Pueblo presenta un recurso de inconstitucionalidad contra el DL 1064. El 5 de junio, 639 agentes de la Dirección de Operativos Especiales y personal de las fuerzas armadas atacan a los indígenas en la Curva del Diablo con decenas de muertos, cientos de heridos y desaparecidos.


La masacre de los penales

El 18 de julio de 1986, a las seis de la mañana, los presos políticos pertenecientes a Sendero Luminoso en las cárceles de San Juan de Lurigancho y El Frontón, y el penal de mujeres Santa Mónica, en Lima y Callao, se amotinaron de forma coordinada. Los hechos sucedieron de forma simultánea a la realización de un congreso de la Internacional Socialista en Lima, en el que participaba el Partido Aprista Peruano encabezado por el entonces presidente Alan García.

Los presos elevaron un pliego de 26 demandas vinculadas a la mejora de las condiciones de reclusión. Una reunión del Consejo de Ministros encargó a las Fuerzas de Operaciones Especiales de la Marina la recuperación de los penales. El primero fue la cárcel de mujeres a cargo de la Guardia Republicana, que demolió una pared, lanzó gases paralizantes y liberó a los rehenes con un saldo de dos presas muertas.

A medianoche se inició el ataque a la cárcel-isla de El Frontón por parte de la Infantería de Marina. El director del penal, el juez y el fiscal protestaron por la presencia de marinos a quienes negaron autorización para ingresar al edificio. En el asalto murieron tres miembros de las fuerzas armadas, un rehén y 135 presos, sobreviviendo apenas 34. En Lurigancho actuó la gendarmería y el Ejército con un saldo de 124 senderistas muertos y ningún uniformado.

El escándalo nacional e internacional fue enorme. Americas Watch aseguró que fue “el más devastador atentado contra los derechos humanos en el Perú en décadas”, ya que “se mató a sangre fría a gran cantidad de prisioneros después de haberse rendido”. La Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó los hechos y una comisión parlamentaria encontró suficientes pruebas para determinar la responsabilidad política del presidente. Sin embargo, Alan García otorgó impunidad a los autores de la masacre. El vicealmirante Luis Giampietri Rojas, jefe del operativo de la Marina en El Frontón, es el actual vicepresidente del segundo gobierno de Alan García.

Un documento publicado por la iglesia católica el mismo 19 de junio, titulado “Masacre de los penales de Lima”, hace un breve y estremedor relato de esos hechos: “En Santa Bárbara –cárcel de mujeres- interviene la Guardia Republicana. Los rehenes son liberados. Hay dos reclusas muertas. En Lurigancho intervienen el Ejército y la Guardia Republicana. Al amanecer del 19 un rehén es liberado. Los ciento veinticuatro reclusos son fusilados después de rendirse. En El Frontón, la operación se encomienda a la Marina que bombardea el Pabellón Azul durante todo el día. Sobreviven treinta internos que se rinden. Eran alrededor de doscientos detenidos. En todo el proceso se impide el acceso a las autoridades civiles: jueces, fiscales, directores de penales. Tampoco a la prensa”.

La Comisión de la Verdad y Reconciliación sostuvo que la matanza fue un punto de inflexión en la política antiterrorista, ya que hasta ese momento Alan García había mostrado interés en frenar las constantes violaciones a los derechos humanos cometidas por las fuerzas armadas, pero partir de ese momento alentó la represión.
* * *

Con semejantes antecedentes, cabe esperar una agudización de la represión por parte del gobierno peruano. La protesta amazónica no ha bajado en intesidad luego de la masacre: la casi totalidad de los 56 pueblos indígenas amazónicos reafirmaron que continuarán con los bloqueos hasta que el gobierno retire los Decretos Legislativos que violan el Convenio 169 de la OIT y los derechos sobre sus territorios. Según todos los testimonios, la situación es explosiva.

En un intento tardío por descomprimir la situación, el día 10 el Congreso con los votos del APRA y los fujimoristas, aprobó la suspensión de dos de los nueve Decretos Legislativos más cuestionados por los indígenas. Los DL 1090 y 1064 quedaron suspendidas indefinidamente. La decisión puede ser apenas una maniobra dilatoria o bien abrir espacios para una negociación. Sin embargo, tanto la huelga amazónica como las marchas en las principales ciudades del país fueron confirmadas luego de conocerse el paso atrás dado por el gobierno.

Hugo Blanco, legendario luchador social peruano y editor del mensuario Lucha Indígena, esboza en su editorial un mirada de largo aliento: “Luego de 500 años de silenciamiento, los amazónicos reciben el respaldo de los pueblos del Perú y del mundo. Puede ser que el mayor logro de estas jornadas sea el visibilizar esas nacionalidades, tejiendo lazos entre los diversos sectores del país, tan divididos por quienes nos dominan. Al defender la Amazonia están defendiendo la vida de toda la humanidad; y al no ceder ante los engaños del gobierno, están re-escribiendo la historia, recuperando para todos el sentido de la palabra dignidad” .






Recursos

AIDESEP (Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana): www.aidesep.org

Ana María Vidal, “Crónica de una matanza anunciada”, Instituto Bartolomé de las Casas, en www.lahaine.org

APRODEH (Asociación Pro Derechos Humanos): www.aprodeh.org

CAOI (Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas) www.minkandina.org

Diario el Comercio: www.elcomercio.com.pe

Diario La República: www.larepublica.pe

Francisco Eguiguren, “Análisis de la conformidad constitucional del uso de las facultades legislativas otorgadas por el Congreso al Poder Ejecutivo mediante la Ley No. 29157”, elaborado a solicitud de OXFAM América, 5 de agosto de 2008.

Periódico Lucha Indígena No. 34, junio de 2009.

Servindi (Servicios en Comunicación Intercultural): www.servindi.org

viernes, 12 de junio de 2009

El otro bicentenario. El bicentenario de los pueblos.



Foto: Archivo de imágenes Ger-Gemsal.

Tomando el espíritu del amplio movimiento de ideas, proyectos y luchas gestado en nuestro continente durante siglos, nos proponemos enjuiciar, de una manera crítica y popular, la idea de celebración que de un modo falaz y encubridor pretende imponer el poder dominante. La construcción de la historia de nuestros pueblos es una tarea que reclama el rescate reflexivo y una valoración de la multiplicidad de experiencias que siguen inspirando la tenaz resistencia cultural y social de los sectores populares.

Nuestro continente, marcado a sangre y fuego por la irrupción del capitalismo genocida y saqueador de la tierra a partir de 1492, gestó profundos movimientos revolucionarios, libertarios y populares por parte de los hermanos originarios, africanos esclavizados y americanos oprimidos. Pretendemos recuperar este patrimonio de saberes y rebeldías, de historias y culturas silenciadas y menospreciadas en el marco de un proyecto que intenta completar sus tareas inconclusas.

Nos proponemos, partiendo de un análisis crítico de las concepciones racistas, elitistas y autoritarias que siguen dominando la vida social, los medios masivos de comunicación y la educación formal contribuir a recuperar, valorizar y hacer visibles esas experiencias; las formas de organización y de lucha, los valores éticos, pedagógicos y creativos que configuran el proceso de construcción de nuestro pueblo trabajador, indígena y campesino como sujeto histórico y protagonista del cambio social en nuestros territorios.

Desde estas bases convocamos a todas las organizaciones sociales, culturales, estudiantiles, ambientalistas, indígenas, campesinas, sindicales, a intelectuales y universitarios, a los medios alternativos, a las fábricas y empresas recuperadas, a todas y a todos los que luchan desde abajo a adherir y participar de esta propuesta de gestar el amplio espacio del “Otro Bicentenario” el Bicentenario de los Pueblos, para juntos poder pensar ideas y acciones no sólo frente a los festejos y manipulaciones oficiales, sino que nos convierta en protagonistas colectivos de las transformaciones pendientes.

“TODOS SOMOS PAISANOS DE LA TIERRA”

TUPAC AMARU II

La primera asamblea la realizaremos el sábado 13 de junio desde las 10 hs. en el aula 126 del primer piso de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires de la calle Puán 480.

L@S ESPERAMOS

TRAER EQUIPO DE MATE Y ALGO PARA COMPARTIR

CONVOCAN: CÁTEDRA ABIERTA DE ESTUDIOS AMERICANISTAS, ORCOPO (ORG. DE COMUNIDADES DE PUEBLOS ORIGINARIOS), ENCUENTRO DE LA RESISTENCIA INDÍGENA, BARRIAL Y CAMPESINA.

lunes, 18 de mayo de 2009

Trabajos científicos versus Empresas y sus expertos

Por Marta Sahores
Lic. En Química. Docente Jubilada de la UNPat
Miembro de la Asamblea de Vecinos
Autoconvocados por el NO A LA MINA Esquel.

Imagen: Plantación de Soja. Archivo Ger-Gemsal




Desde las empresas multinacionales se contrapone el supuesto saber de sus ¨expertos¨ al saber científico producto de trabajos serios desarrollados por investigadores de reconocida experiencia. Las empresas y sus voceros hacen campañas mediáticas de desprestigio al saber debidamente documentado. Es el caso de la campaña mediática que realiza Monsanto con el trabajo de investigación del Dr. Andrés Carrasco quien demuestra la toxicidad del glifosato. En ningún momento los ¨expertos¨ acompañan sus dichos con bibliografía adecuada que demuestre sus afirmaciones. Mucho menos presentan trabajos de investigación que avalen sus aseveraciones.

En el caso de la minería de oro y plata a cielo abierto, con el uso de tóxicos como el cianuro y otros componentes, considerada como una de las industrias químicas más contaminantes por científicos, de la talla del hidrogeoquímico Robert Moran y del Dr Korte, actuaron del mismo modo. Me refiero concretamente a lo sucedido en Esquel desde el 2002 hasta la fecha y que desarrollaré brevemente.

Ante la falaz información presentada a la población por la empresa y el gobierno en agosto del 2002, docentes e investigadores de la UNPat (Universidad Nacional de la Patagonia SJB Sede Esquel) realizaron conferencias de difusión del conocimiento científico relevado en bibliografía científica. Con distintas modalidades como ¨Cátedra Abierta”, “Extensión Universitaria” y otras, se brindaron conferencias en la universidad, escuelas, centros de salud y hasta en el Consejo Deliberante sobre recursos hídricos, leyes, exenciones impositivas y contaminación con cianuro, metales pesados y drenaje ácido entre otros.

Todas estas conferencias fueron acompañadas por la bibliografía consultada. Es mas, en el caso de las conferencias sobre contaminación, se contó con la visita del Dr Robert Moran quien avaló todo lo difundido por las docentes de la UNPAT, además de analizar el Informe de Impacto Ambiental del cual dijo ser el peor de todos los consultados en su larga trayectoria. También contamos con la presencia del conocido limnólogo Fernando Máximo Días y otros valiosos disertantes..

No obstante, después de la derrota en el plebiscito, en el cual el “NO A LA MINA” obtuvo el 81 % de los votos, los mineros y políticos llamaron a la consultora trasnacional BSR para investigar por que el pueblo otorgó ese impresionante NO al emprendimiento. Estas empresas tienen como antecedentes una guía sobre el modo de obtener una licencia social para operar: traducido a “buen criollo”, las instrucciones para imponer lo que ha sido rechazado por una comunidad.

El informe de la BSR está dirigido a los habitantes de Esquel y a tratar de convencerlos que se cometieron muchos errores, pero dejando subyacente la idea de que en el futuro no se repetirían. Se habla nuevamente de las bondades de las buenas prácticas en la minería dejando absolutamente de lado todas las cuestiones de fondo negativas que hicieron tomar una posición fundada y firme a los ciudadanos de Esquel. Nuevamente el cianuro aparece como “no tan peligroso”, el drenaje ácido se puede evitar, la ciudad puede transformarse en un mejor destino turístico, el progreso etcetera.

El informe presenta a la empresa minera como ¨respetuosa de los valores éticos, las personas, comunidades y el medio ambiente¨. Su trabajo de campo se limitó a entrevistar “mas de 100 personas”en forma individual o en pequeños grupos, un número exiguo en el cual la mayoría era perteneciente a instituciones partidarias del Si a la MINA antes del plebiscito. Menciona que la empresa desconocía las nuevas prácticas que favorecen una mayor información compartida con las “comunidades afectadas”. Admite que los habitantes a falta de “buena información buscaron por su cuenta y recibieron información de los autoconvocados por el no ….¨

Hace poco tiempo nos enteramos, ya que siempre actúan en las sombras, que también la Fundación Cambio Democrático [1] realizó a mediados del 2003 un informe titulado ¨ El conflicto minero en Esquel: evaluación y análisis ¨

Simultáneamente políticos y empresarios intentaron desprestigiar el saber brindado en las conferencias y difundido ampliamente por la Asamblea aduciendo que los disertantes (docentes e investigadores) no eran mineros (supuestos conocedores de la temática). Hoy siguen atacando a las asambleas, que difunden el conocimiento adquirido por años de lucha en todo el país, con los mismos conceptos.

Todo este trabajo de desprestigio, difundido a la comunidad tiene como objetivo el logro de la famosa ¨licencia social¨ que los pueblos se niegan a concederles!

Retomando el inicio de esta nota… La campaña de Monsanto en contra del Dr. Andrés Carrasco ha sido una campaña mediática con intento de descalificar al Investigador del CONICET y docente de la Fac. de Medicina de la UBA, sin fundamentación científica que respalde las acusaciones. En cambio el Dr. Carrasco se ha referido a trabajos anteriores al suyo como ser el de los investigadores Belle y Seralini en Francia, el de Alejandro Oliva de Rosario con la colaboración del INTA y Federación Agraria y trabajos de la Universidad Nacional del Litoral. Así como relevamientos de los doctores Rodolfo Páramo de Santa Fe y Darío Gianfelici de Entre Ríos.

En síntesis, en vez de refutar con conocimiento científico, en particular de las ciencias llamadas ¨duras¨, con otros trabajos que justifiquen sus expresiones en cuanto al tratamiento de los contaminantes, se sitúan como ¨expertos¨ por el solo hecho de poseer un título y trabajar en minería o como productores de agroquímicos, etc. Si esos trabajos existieran ya los hubieran presentado.

Es hora de que las Universidades y los Centros de Investigación exijan el respeto que se merece el saber debidamente fundado, generado en espacios autónomos de los intereses de las grandes empresas multinacionales

[1] ONG creada en 1998 en Bs. As. Es miembro de la red internacional Partners For Democratic Change (se ocupan de la gestión de conflictos a nivel mundial)

viernes, 10 de abril de 2009

Debate sobre el desarrollo




Notas sobre el desarrollo para el debate y discusión

Foto: Campesinos impidiendo desalojos de tierra, Mendoza. Archivo: GEMSAL
Un concepto que es usado (y abusado) así como relacionado con el progreso y la modernización es desarrollo. Independientemente de todas las teorizaciones que giraron alrededor del concepto (que sintetiza el artículo de Miguel Teubal en este Blog), es importante comenzar a identificar que promesas, qué jerarquizaciones, qué desvalorizaciones, etc. se con-jugaron en su uso. También es importante comenzar a pensar desde que imágenes convencieron a nuestras poblaciones de nuestra condición de “subdesarrollados” (como suele decir Gustavo Esteva, un día de 1949, el presidente norteamericano nos colgó ese cartel que portamos desde entonces).

Desarrollo es un concepto que, en general, aún tiene buena prensa en los sectores que desean algún cambio en la distribución de la riqueza en la sociedad; haber sido “desarrollista” terminó siendo algo bueno después de los años más duros de la hegemonía del capital financiero y especulativo. En la actualidad, es un elogio que se les hace a los gobiernos con discursos antineoliberales de la América Latina: que son “desarrollistas” o que se ocupan del “desarrollo productivo”.

En los países del Norte, el crecimiento económico fue en aumento a partir de la colonialidad y despojo del Sur. Llegado el siglo XX con escenarios desgarradores de desigualdades, guerras, racismos, etc., muchos intelectuales decidieron criticar radicalmente el concepto de desarrollo y toda su constelación semántica.

Serge Latouche, por ejemplo, sostiene que el crecimiento ha dejado de ser una manera de satisfacer necesidades reales para devenir como finalidad en sí mismo, generando necesidades que no son tales. El crecimiento ha devorado la economía y hemos pasado, remata, de ser una sociedad con crecimiento a una sociedad de crecimiento (el único objetivo es crecer y aumentar ganancias).

Conocemos el pensamiento crítico de Boaventura de Sousa Santos (portugués), Vandana Shiva (India), y también de Arturo Escobar, Gustavo Esteva, Ramón Grosfoguel, etc. No obstante en muchos de nuestros países todos los discursos institucionales que se oponen al neoliberalismo ubican el desarrollo como un ideal a alcanzar. Desde Bolivia y Venezuela hasta, por supuesto, Chile y Argentina.

En la Argentina, por ejemplo, Pino Solanas y su “Proyecto Sur”, desde un espacio progresista y crítico a la política económica del actual gobierno rechaza la minería pero no se basa en un cuestionamiento radical a estas producciones sino al hecho que ellas están en manos extranjeras y dejan pocos ingresos al país. Por tal razón creemos importante plantearnos la cuestión para debatir entre todos.

En un intercambio que tuvimos miembros del Blog “Otro Bicentenarios” (Carlos Walter Porto Gonçalves (CWPG), Jorge Montenegro, Javier Lorca y Norma Giarracca) tratamos de trabajar la etimología del término en español y portugués a raíz del artículo de CWPG que está en la página. Transcribo una parte del intercambio en la que interviene Jorge Montenegro, quien no sólo conoce muy bien los dos idiomas sino que también es un especialista en el tema de la crítica al desarrollo:

“Un rápido vistazo a los diccionarios dicen lo siguiente sobre la etimología: 1) En castellano: desarrollar (des+arrollar, del latín rotŭlos/rotulāre, que quiere decir rodillo). 2) En português: desenvolver (des + envolver, del latín involvere/involvo, que quiere decir envolver, cubrir). Sobre el significado (acepciones más literales): 1) En castellano: desarrollar = extender lo que está arrollado, deshacer un rollo. 2) En portugués: desenvolver = tirar do invólucro (quitar del envoltorio), desenrolar (desenvolver, desempaquetar). Por ahí es posible percibir un punto de conexión entre ambas lenguas, estableciendo una relación con la idea de desplegar, de abrir lo que está cerrado (empaquetado, enrollado...), pero esa conexión parece que se pierde cuando pensamos el sentido figurado que se da a las palabras "envolvido" o "envolvimento" en portugués: involucrado/implicado (como involucrado en un crimen), comprometido (comprometido con las luchas sociales). Si penamos en palabras similares en castellano, como "enrollado", "arrollado" o "rollo", vemos que no llegan a tener un significado similar (tal vez la palabra “enrollado” pueda tener cierta semejanza, pero de forma una tanto forzada).

Por eso, una traducción posible para "(des)envolvimento" como comparece en el texto, parece difícil. Todavía más si queremos respetar ese doble (o triple) sentido que podría existir en portugués: des-ligamento, des-conexão, des-compromisso.


El párrafo en cuestión de CWPG dice:
“Em países como a Guatemala, Bolívia, Peru, México, Equador e Paraguai, assim como em certas regiões do Chile (no sul, onde vivem aproximadamente um milhão de Araucanos/Mapuches), da Argentina (Chaco norteño) e da Amazônia (brasileira, colombiana e venezuelana) o caráter colonial do Estado se faz presente com todo seu peso. O “colonialismo interno”, expressão consagrada por Pablo Gonzalez Casanova, se mostra atual, enquanto história de longa duração atualizada. Não raro essas regiões são objeto de programas de desenvolvimento, quase sempre de (des) envolvimento, de modernização, quase sempre de colonização (aliás, essas expressões, quase sempre, são sinônimas).”
La traducción propone:

“En países como Guatemala, Bolivia, Perú, México, Ecuador y Paraguay, así como en ciertas regiones de Chile (en el sur, donde viven aproximadamente un millón de araucanos/mapuches), de Argentina (el Chaco norteño) y de la Amazonía (brasileña, colombiana y venezolana), el carácter colonial del Estado se hace presente con todo su peso. El "colonialismo interno", expresión consagrada por Pablo González Casanova, se muestra actual, en tanto historia de larga duración actualizada. No es raro que esas regiones sean objeto de programas de desarrollo, casi siempre de ………., de modernización, casi siempre de colonización (de hecho, esas expresiones casi siempre son sinónimos)”.

Fíjense las “nota al pie” que proponía el traductor para la palabra (des)envolvimiento:
“En portugués, la palabra para desarrollo es “desenvolvimento”. El autor establece un juego de palabras entre “desenvolvimento”/desarollo y “(des)envolvimento”/des-compromiso que se pierde en la traducción castellano”

En portugués el desenvolvimento, según Carlos Walter Porto-Gonçalves, sería un (des)envolvimento, o sea, una ruptura del envolvimiento (por tanto, con un sentido crítico: el hombre blanco, occidental y moderno en su afán de desenvolver, lo que hace es des-envolver, o sea, desligarse, distanciarse, descomprometerse). En castellano, Gustavo Esteva dice: “La metáfora del desarrollo dio hegemonía global a una genealogía de la historia puramente occidental, privando a los pueblos de culturas diferentes de la oportunidad de definir las formas de su vida social. La secuencia vernácula (desarrollar es posible después de enrollar) se invirtió con la transferencia. Las leyes científicas tomaron el lugar de Dios en la función de enrollar, definiendo el programa”. Como yo lo veo, el juego de palabras de Esteva continua en el mismo plano de sentido de desarrollar y des-arrollar (desenrollar), no parece haber un segundo sentido, el hincapié está hecho en la inversión que la ciencia (moderna, occidental...) hace de la secuencia original: 1º arrollar (enrollar), 2º desarrollar (desenrollar).

Gustavo Esteva, quien generosamente intervino para que enriquezcamos la discusión, aportó desde un trabajo en construcción (por lo cual no lo citamos) ideas claves. Nos dice que el desarrollo significa comenzar una ruta que otros conocen mejor, ruta que conduciría a un punto final de riqueza y superación de la pobreza. Mientras Gandhi en la India, Cárdenas en México y los primeros revolucionarios socialistas se animaron a pensar caminos propios de organizar la vida material de sus pueblos, los dueños del coloniaje, bajaron la dicotomía “subdesarrollo- desarrollo” y el camino a seguir. “Desarrollar un papiro” significa “des-enrrollarlo”, lo cual supone ir atrás, a la forma original donde se lee el mensaje. Lo principal del papiro no está en el des-enrrollo pero si queremos conocer el mensaje debemos hacer esta acción. Así, en inglés, development comienza con el requerimiento del envelopment. En español, dice Esteva, este sentido siempre es capturado por la expresión desenrrollar que es previo a desarrollar.

En todos el primer sentido de desarrollo reenvía a desenvolver, desplegar algo. Hay un potencial en ese primer hito, como en cualquier elemento de la naturaleza, desde un embrión humano a una semilla de una planta.

Independientemente de estas discusiones “finas” en relación con los sentidos que el término posee en los distintos idiomas, notamos que en todos ellos el sentido predominante está asociado a una idea evolucionista de los procesos: se va del “atraso” al “progreso”, del “subdesarrollo” al “desarrollo”, del “sur” al “norte”, “de lo primitivo” a lo “moderno”. Y en todos los casos, y como lo vimos muy bien en los autores como Quijano, Grosfoguel, etc., la segunda parte de la ecuación es el capitalismo de los países dominantes. Nada se dice de cómo esos países alcanzaron el deseado “desarrollo”, nada se dice de la cara oculta de la configuración cultural que lo acompañó, “la modernidad” y su articulación ominosa a la “colonialidad” (su cara oculta).

El “desarrollo” constituye una parte importante de ese espejo equivocado en el que, como dice Quijano, nos miramos distorsionando nuestras identidades, necesidades y problemas. “Desarrollo” es el dispositivo de los programas de los organismos internacionales como el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, el Banco Interamericano de Desarrollo. Es la “cuerda” con la que se han bajado las nuevas pautas de concentración económica, extranjerización de los recursos naturales, desaparición de pequeñas y medianas empresas en toda la estructura económica del país.

Cuando en los noventa se comenzaban a registrar las consecuencias de lo que se estaba aconteciendo (subía la desocupación, aumentaba la pobreza e indigencia), el “ala izquierda” de los organismos internacionales, agregó la promesa “con equidad” a la palabra en cuestión. Los famosos informes de una CEPAL ya neoconservadora se titulaban “desarrollo con equidad”, “desarrollo con justicia”, etc. En todos esos técnicos existe un fuerte cinismo pues ellos saben muy bien que el desarrollo en los tiempos neoliberales produce polarización, concentración, desigualdad. Tal vez hubo otros momentos en que esa promesa (siempre incumplida) tenía mayor asidero, no hoy.

¿Qué propondría la opción decolonial? En un ejercicio teórico político podemos decir que propondría respetar cualquier modo de configurar la reproducción material de la vida existente en distintos territorios de América Latina, tanto en territorios indígenas como las diversas posibilidades que cada pueblo puede crear, puede generar. Propone romper con la dicotomía de “valor de uso” y “valor de cambio” para pensar otros modos de satisfacer todas las necesidades que cada pueblo considere importante: desde el alimento, las medicinas, las computadoras, los medios de transporte o cualquier equipamiento que necesite la salud pública. No se trata de volver atrás en el tiempo, al contrario, se trata de transponer estas configuraciones económicas concentradoras de riquezas, devastadoras de los recursos naturales, colonizadoras de todos los espacios de la “vida-muerte”, mortífera para gran parte de la población mundial y generar nuevas formas pos-capitalistas. Sin etiquetar, sin ponerle rótulos del pasado como “socialismo” “capitalismo de estado”, etc.

Interrogantes para el debate ¿es posible sostener otras configuraciones para la reproducción material de la vida, sin caer en la gran idea del “desarrollo”? ¿pueden coexistir las formas coloniales del desarrollo económica con otras formas? ¿es posible, en esa misma dirección “el capitalismo andino” en Bolivia? ¿Qué dice la economía política con tradición radical sobre esta cuestión? ¿Por qué el marxismo apuntaló la idea de la evolución económica y apoyó el “desarrollo” en los socialismos reales? ¿cómo proponer otras ideas y constelaciones semánticas hoy? ¿Qué papel juegan los medios de comunicación y la cultura en general?

Son algunas de las puntas para interaccionar, debatir, reflexionar juntos…..

jueves, 9 de abril de 2009

La extraña realidad de la minería como fantasía colonial Horacio Machado




Sobre mitos, sueños y fantasías.
La extraña realidad de la minería como fantasía colonial
Horacio Machado



Foto: La Mejicana, antiguo emprendimiento inglés minero, Famatina, La Rioja (Foto: GEMSAL)
“Los sueños y las pesadillas están hechos de los mismos materiales,
pero esta pesadilla dice ser nuestro único sueño permitido: un modelo de desarrollo que desprecia la vida y adora las cosas…”
(Eduardo Galeano, “Patas Arriba. La escuela del mundo al revés”)



La asociación de ‘minería’ con ‘desarrollo’ constituye, qué duda cabe, uno de los ‘argumentos’ predilectos del discurso oficial minero, esto es, el discurso que sostienen los cómplices y partícipes del gran negociado minero: entre otros, mercaderes del conocimiento que circulan impunemente entre lo público y lo privado, funcionarios ‘desprevenidos’ y/o inescrupulosos, y comerciantes diversos del rubro.

Develar que hay detrás de esta engañosa identificación entre ‘minería’ y ‘desarrollo’ nos lleva a lo más profundo y complejo de las implicaciones de la minería moderna y contemporánea para nuestros pueblos, culturas y territorios: la cuestión del colonialismo y la de la colonialidad.

Prácticamente inescindibles, colonialismo y colonialidad refieren a dos aspectos diferenciables de un mismo y único fenómeno histórico-geográfico: el de la expansión imperial de Occidente y la conquista colonial del mundo operada por esta (La) ‘civilización’. La minería, con su pasado y su presente, con su larga historia de sacrificios realizados en pos del progreso moderno y su vigente actualidad estratégica como base extractiva del consumismo-para-pocos, puede resultar un interesante ejemplo para anclar sobre concreto las referencias a ambas dimensiones del mundo colonial.

Atendiendo, por un lado, a la trayectoria histórica, es posible ver las conexiones necesarias entre minería moderna y colonialismo. En efecto, desde los orígenes de la Era Moderna, una y otro han surgido y se han ‘desarrollado’ a través de un estrecho vínculo necesario: desde la dominación colonial clásica impuesta por España y Portugal entre los siglos XVI y XVIII, siguiendo por el dominio comercial y ‘diplomático’ ejercido por Gran Bretaña en el siglo XIX, hasta el control imperial indirecto ejercido por Estados Unidos, primero a través de sus grandes corporaciones transnacionalizadas, luego a través del andamiaje institucional del orden global creado desde Washington (FMI, BM, GATT-OMC, etc.), nuestras poblaciones y territorios han sido incorporados subordinadamente a la ‘economía mundial’ como proveedores de materiales y energía ‘baratos’, muy baratos, en realidad, subsidiando con el trabajo esclavo y cuasi-esclavo y con la expoliación ambiental de nuestros territorios, el ‘desarrollo’ industrial – científico-tecnológico y militar de las ‘grandes potencias’ mundiales.

Primero la plata y el oro a mano de ‘adelantados’ y ‘bandeirantes’; luego el salitre, el estaño y el plomo por parte de las compañías y la flota británica; más tarde el cobre, la bauxita y el resto de los metalíferos industriales por parte de las grandes corporaciones norteamericanas (luego también, canadienses y anglo-australianas), la historia de la minería moderna, para América Latina, ha sido la del despojo de sus materias primas[1] para abastecer el ‘desarrollo’ de las industrias modernas de los países del Norte, industrias que, por lo demás, surgieron y se expandieron bajo el formato tecnológico de la industria bélica y al amparo de los intereses militares de las ‘grandes potencias’.

Pero así como el pasado de la minería moderna devela el trayecto del colonialismo, la actualidad del nuevo ‘boom minero’ nos ayuda a dar cuenta de la colonialidad. Ahora, como entonces, asistimos a un nuevo ciclo de una vieja historia: la propaganda oficial que impulsa la avanzada de la gran minería transnacional sobre los bienes comunes de nuestro ambiente constituye uno de los más emblemáticos ejemplos de la colonialidad en nuestros días.

La colonialidad -condición naturalizada del colonialismo- da cuenta de cómo las históricas relaciones de explotación y saqueo sobre los cuerpos y los territorios que inauguraron el mundo moderno se asumieron como ‘lógicas’ y ‘normales’… Permite comprender cómo las diversas formas de ver-pensar-sentir el mundo fueron violentamente uniformizadas bajo la lógica única de la mirada colonial; lógica única que, justificando el expansionismo de los conquistadores y alimentando la fantasía desarrollista de los conquistados, crea un mundo nuevo, el mundo ‘patas arriba’ de nuestro tiempo…

En ese ‘mundo patas arriba’ de la mirada colonial, el discurso de la economía política ocupa un lugar fundacional y fundamental, discurso creador de la religión de nuestro tiempo, organizadora del culto sagrado que se le rinde a las cosas y al dinero, como representación y medida de ‘todas las cosas’. Al instalarse como patrón único de medición de ‘valor’, la lógica invertida del mundo del dinero ha dado lugar a la emergencia de una concepción de la economía en constante ‘crecimiento’ que hace caso omiso de los taxativos límites físicos del mundo natural; una maquinaria incesante de creación de ‘valores de cambio’ autojustificada en el imperativo de la acumulación y la ganancia infinita crecientemente realizada a costa de cada vez más gravosos sacrificios de Vida… Cegados por la veneración del culto al dinero, la producción y el consumo se han desentendido completamente de los valores de uso ligados al cuidado y la reproducción de la Vida.

En el lenguaje colonial del valor de cambio, el desarrollo se mide por el nivel de ingresos; la calidad de vida es sinónimo de consumo; el trabajo humano se reduce a la mera obtención de un empleo, intercambio forzado de la propia capacidad productiva a cambio de un ‘salario’, en condiciones variables de disciplinada subordinación…

En el marco de la creciente destrucción de los medios de vida que opera el avance del ‘impulso modernizador minero’, la dinámica expropiatoria del ‘desarrollo’ pone a las poblaciones ‘atrasadas’ en condiciones de disponibilidad frente al capital. Éste, con su promesa de generar empleos, exigirá los tributos más onerosos y el culto más absoluto a cambio de sus ‘favores’: la ‘inversión’ – la creación de ‘puestos de trabajo’… En las extorsivas condiciones de la incertidumbre por la sobrevivencia, las poblaciones se entregan incondicionalmente a los ‘favores’ del capital, implorando ‘puestos de trabajo’…

Poblaciones históricamente pauperizadas por largos y viejos ciclos de explotación; funcionarios y ‘dirigentes’ colonos, obnubilados por la fantasía colonial de ser como los que mandan, plagiando ad ridiculum sus formas y sus modos; oportunistas pusilánimes sin rumbo, dispuestos a cualquier costa a aprovechar el negocio… Tales suelen ser los escenarios y los actores que conforman el caldo de cultivo propicio para la expansión del gran negociado minero de nuestros días…

Más allá de todas las excusas, de todos los engaños y todas las falacias que envuelven el discurso oficial minero, finalmente éste prospera y avanza, en nuestros días, bajo el latiguillo recurrente de la promesa del ‘empleo’… Aunque probablemente ya todos los sabemos, aunque ni los propios propaladores del discurso oficial se tomen en serio sus palabras, al final, todo se justifica y todo se acepta ante la vaga promesa ‘salvífica’ de la ‘creación de puestos de trabajo’… Esa vaga promesa se desmorona, como lo que es -una fantasía colonial-, cuando nos ponemos a husmear en algunos ‘datos’ de la realidad, como les gusta decir a los predicadores del saber dominante…


Las patas cortas de las mentiras mineras: la ‘creación de empleos’.
El caso chileno: todo un ejemplo.

Actividad intensiva en bienes de la naturaleza si las hay, la minería resulta un ejemplo extremo del derrotero tecnológico de la industria moderna: a medida que el agotamiento de las reservas de bienes naturales se hace más evidente, las dimensiones y características de los procesos extractivos se tornan progresivamente más destructivas; las escalas requeridas para que los ‘emprendimientos’ resulten ‘rentables’ son cada vez más grandes y, consecuentemente, las mediaciones del trabajo demandadas para tales empresas se apoyan en ecuaciones que combinan dosis cada vez más altas de ‘trabajo muerto’ (capital) y cuotas mínimas de ‘trabajo vivo’ (empleos).

La ‘evolución’ de la minería moderna se resume en esa trayectoria tecnológica: cada vez más volúmenes de destrucción medioambiental por unidad de mineral recuperado; cada vez más altos ritmos de extracción y procesamiento y cada vez más energía y capital requeridos para sostener la ‘rentabilidad’ de la actividad extractiva… Paralela y proporcionalmente al aumento de la intensidad ambiental-energética y de capital de este tipo de explotaciones (nunca mejor usada esta palabra que en relación a la minería moderna), la cantidad de puestos de trabajo efectivos se reduce continuamente.

Tomemos, por caso, el ejemplo emblemático de Chile, país minero ‘por excelencia’, al que tanto le gustan adular como ‘modelo’ los gobernadores de nuestros ‘pagos’, los Gioja, los Beder Herrera, los Brizuela y otros más… Formateado al extremo como ninguno por los postulados del neoliberalismo, la redinamización reciente de las explotaciones mineras en Chile deja al desnudo la falacia de la minería como ‘creadora de empleos’. Los últimos tres lustros estadísticos de la minería en Chile muestran de forma contundente el incremento sideral de los volúmenes de explotación y extracción, y el de los valores de exportación, producidos a la par de una paralela caída en la cantidad absoluta y relativa del empleo minero.

En el Cuadro Nª 1 [ NO FUE POSIBLE INCLUIR LOS CUADROS, LOS INTERESADOS PEDIRLOS A LA DIRECCIÓN DEL BLOG]podemos ver la evolución de los volúmenes extraídos de los principales productos minero-metalíferos (cobre, plata, molibdeno y oro) en comparación con la evolución en el empleo en general, del empleo total en la actividad minera y la cantidad proporcional de los puestos en minería respecto a la ocupación total del país.

Los datos del cuadro permiten observar el fabuloso incremento en los volúmenes de mineral extraídos, del 45 % en el caso del oro, de más del 107 % en el de la plata, triplicándose en el caso del molibdeno y, más todavía, en el caso del cobre, cuyos volúmenes de 2004 representan un incremento de más del 240 % neto respecto de 1990. No obstante, pese a que la cantidad total de ocupados muestra también una variación positiva del orden del 39 %, la cantidad de empleos en el sector minero en general registra una caída superior al 30 % en el 2004 en relación a los puestos de 1990.

Esto significa que mientras los volúmenes de minerales extraídos han registrado un crecimiento promedio del 150 % entre 1990 y 2004, esto se ha producido en el marco de una pérdida neta de 18.490 puestos de trabajo. Con ello, la ya exigua participación de la minería en el total de ocupados del país se redujo drásticamente en más del 50 %, pasando del 1,34 % del total de ocupados en 1990 a sólo el 0,67 % en el año 2004.

Si tomamos en consideración las variaciones producidas sólo en el caso de la minería del cobre -el denominado ‘sueldo de Chile’- se pueden observar otras dimensiones de este mismo fenómeno. En el Cuadro Nª 2 se presenta una comparación entre la evolución de la producción y de los valores anuales de exportación con la del total de puestos de trabajo en la minería del cobre.


Este fenómeno se observa más claramente todavía cuando se analiza la evolución que en el período muestra la cantidad de cobre ‘producida’ por puesto de trabajo, que va de las 34,3 TM/puesto en 1990 a las 146 TM/puesto en el 2004, lo que en porcentajes, representa un incremento de más del 325 % en la capacidad de extracción por puesto de trabajo.

Ahora, influido por la evolución de la cotización del cobre durante el período analizado, el aumento de los valores totales exportados por la minería del cobre ha sido todavía superior al crecimiento de la capacidad extractiva. Entre 1990 y 2004, las exportaciones totales del sector cuprífero pasaron de 3,8 millones de dólares a más de 14,5 millones de dólares. Este incremento de más del 270 % es todavía mayor si se considera el valor de las exportaciones por puestos de trabajo, indicador que se acrecienta en más del 370 %, pasando de u$s 83,2/puesto en el ’90 a más de u$s 392/puesto en el año 2004.

Tratándose de una actividad eminentemente extractiva, completamente volcada al mercado externo y capital intensiva, la minería pone de manifiesto las ‘deformaciones estructurales’ que estas economías de enclave provocan en las estructuras productivas de países periféricos como los nuestros; en el caso del cobre chileno, éste representa más del 45 % del total de las exportaciones del país, aunque sólo el 7 % de su PBI y, como se vió, el 0,65 % del total de la población ocupada del país.

Como se trata de un mismo patrón tecnológico dominado por las pocas grandes compañías transnacionales que controlan el mercado a escala global, cabe inferir este mismo tipo de situaciones para todos los países que se embarquen en esta vía colonial del ‘desarrollo minero’: la cantidad de puestos de trabajo siempre será una mínima expresión de la ocupación total del país. No cabe ‘esperar’ de la minería a gran escala una ‘genuina’ solución al problema de la desocupación, tal como rezan los pregonadores del nuevo orden minero.


‘Y por casa, cómo andamos…?’

En el caso de nuestro país, tenemos ya el tristemente célebre caso de minera Alumbrera para verificar las consecuencias económicas de la minería transnacional con nuestras propias ‘evidencias empíricas’. La instalación de la minera en la provincia de Catamarca ha provocado la ‘extraña coincidencia’ de un récord en las exportaciones junto con un récord en el nivel de desempleo.

En los primeros cinco años de la explotación, entre 1997 y 2002, las exportaciones provinciales ‘saltaron’ de menos de 16 millones de dólares a más de 600 millones de dólares, de los cuales el 96 % correspondía sólo a las exportaciones de Minera Alumbrera. Al tiempo en que Catamarca se convertía en la primera provincia de exportaciones por habitante, las tasas de desocupación provincial crecían a ritmo más elevado que el promedio de la región del Noa y del promedio nacional.

Como lo muestra el siguiente gráfico, mientras que la tasa de desempleo provincial era inferior a la del Noa y a la tasa nacional, esto empieza a revertirse en el año 2000, evidenciando un nivel de desempleo de 3 y 4 puntos porcentuales por encima de la media regional y nacional respectivamente. En mayo de 2002, cuando las exportaciones mineras rompen la barrera de los 600 millones de dólares, la desocupación provincial llegaba al nivel del 25, 5 %.

EVOLUCIÓN COMPARADA DE LA TASA DE DESEMPLEO
CATAMARCA – NOA – TOTAL DEL PAÍS 1998-2002
Elaboración propia en base a datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos.

Por cierto, el ‘desarrollo minero’ no ha colaborado mucho con el objetivo de bajar el nivel de desempleo en la provincia minera por excelencia. A lo largo de su fase de explotación, Minera Alumbrera ha operado con 800 puestos de planta permanente y 1000 puestos de contratistas promedio. La cantidad de empleados en el sector minería durante este período fue de apenas el 0,8 % (Censo Nacional 2001) del total de ocupados de la provincia.

Claro, hay que decir, como siempre nos lo recalcan desde el discurso oficial minero, este análisis no toma en cuenta los puestos de trabajo indirectos que crea la minería, empleos que, aunque no son en labores mineras, no se habrían ‘creado’ de no ser por la demanda generada por la misma…

Lo cierto es que, aprovechando que no hay técnicas de medición fiables sobre este indicador, el tema de los puestos ‘indirectos’ ha servido para que los propaladores del discurso oficial minero intenten maquillar la exigua incidencia de la gran minería transnacional en la ocupación local multiplicando los puestos reales por tres, por cuatro y hasta por cinco veces, engrosando números para tapar con mitos las realidades…

Si bien sobre lo ‘cuantitativo’ no hay más que los poco fiables ‘multiplicadores’ que imaginan desde las secretarías públicas y las cámaras privadas del sector, sobre lo cualitativo del ‘empleo indirecto’ algo podemos decir los habitantes de este suelo catamarqueño, con el triste privilegio de ser pionero en este nuevo formato de saqueo, en base a nuestra experiencia vecinal…

Cuáles son los puestos de ‘trabajo indirectos’ solicitados por la actividad minera? Qué nuevos tipos de bienes y servicios se demandan por estos pagos? Qué categorías ocupacionales están ‘aprovechando’ el boom minero…? De eso algo sabemos, y podemos hacer una pequeña lista:
Transportistas de sustancias tóxicas…
Publicistas de diverso tipo, expertos en vender ilusiones; en lavar y crear ‘imágenes’ de empresas ‘verdes’ y ‘socialmente responsables’…
Abogados, hábiles como ninguno en ‘defender lo indefendible’…
Estudios contables y auditores especializados en construir balances a la medida de las tasas de rendimiento esperadas, a costa de las ya ‘legalmente’ recortadas obligaciones fiscales…
Constructores de obras con mucho cemento, muchas luces y carteles, para que luzcan los ‘beneficios’ de las regalías…
Arquitectos de nuevas cárceles para no ‘hacinar’ a los delincuentes de siempre; diseñadores de predios feriales para ‘mostrarnos al mundo’ y de ‘estadios de fútbol para soñar con un equipo provincial jugando en primera con el sponsoreo de la minera; iluminadores de catedrales y cuanto edificio público quepa para ‘atraer’ el turismo –ahora- del ‘mundo’…
Periodistas promineros de todos los medios (gráficos, audiovisuales, sanctos y non sanctos…); nuevos cronistas de indias, que cuentan, paso a paso y al detalle, las proezas y avances del ‘progreso’…
Técnicos de los más diversos tecnicismos, expertos expertísimos en el arte de los instrumentos, tan proporcionalmente ocupados al detalle de la eficacia de los medios, como ‘desinteresados’ y amnésicos por la cuestión de los fines…
Y, por cierto, guardias y servicios de seguridad públicos y privados, adaptables a requerimientos y condiciones represivas de distinto tipo; creativos para el ejercicio de la violencia en diferentes dosis y estilos, prestos a identificar y reducir las turbas y manifestaciones de los nuevos terroristas de nuestro tiempo…

Tales y no muchos más, suelen ser las categorías de ‘ocupados’ de los ‘puestos indirectos’ creados por la gran minería tóxica transnacional. Aunque poco y nada pueda decirse de la utilidad social de los ‘productos y servicios’ de sus trabajos, ellos engrosarán los inflacionados números de los ‘puestos creados’ y los ‘salarios pagados’ con tal de atemperar en algo las insalvables brechas entre las promesas y las realidades del tan mentado ‘empleo minero’.

Quedan, por cierto, fuera de la ‘contabilidad’ algunos pagos ‘en negro’ (con perdón de este recurso colonial del color) destinados a los mercaderes de la ‘cosa pública’, gestores estatales de intereses privados; jueces, fiscales y camaristas ocupados de los ‘delitos de siempre’ y desentendidos de los crímenes más siniestros, ingenieros avezados en construir la impunidad de los poderosos; y alguna que otra ‘limosna’ para los predicadores de la resignación eterna y bendecidores de las obras del ‘progreso’…

Estos también, en tanto pagos a servicios prestados, deberían contabilizarse entre los efectos ocupacionales indirectos a la economía local, ya que aún siendo no-registrables y no-publicables, no dejan de ser una partida importante en los ‘costos operacionales’ de las mineras…



Horacio Machado Aráoz
BePe – ASANOA Catamarca
Universidad Nacional de Catamarca
Marzo de 2009
[1] Nunca está demás recordar algunas cifras indicativas de la expoliación: según los registros de la Casa de Contratación de Sevilla, sólo entre 1503 y 1660 ingresaron a la Corona española 185 mil kilogramos de oro y 16 millones de kilogramos de plata, el equivalente a tres veces el total de las reservas europeas de la época. En el siglo XVIII, con la explotación del oro de Minas Gerais por los bandeirantes lusitanos, Portugal llegó a superar el volumen de oro extraído por España; de acuerdo a los registros británicos, en esa época llegaron a entrar al mercado de Londres 50 mil libras de oro brasileño por semana.
En la primera mitad del siglo XX, con el desarrollo de las industrias automotriz y eléctrica, el cobre se constituiría en el metal clave para el desarrollo industrial: en esa época, cuatro compañías estadounidenses (Kennecott Copper Co., Anaconda Mining Co., Calumet & Hecla y Phelps Dodge) controlaban el 56,2 % de la producción mundial de cobre y sus principales fuentes de reserva eran las minas de El Teniente y Chuquicamata, en Chile, y Toquepala, Cerro de Pasco y Quiruvilca, en Perú.